GIRO MÍSTICO…Danza hacia el Corazón

“El Sendero Místico es el Viaje del Alma
que regresa del estado de separación al estado de Unión.
En este viaje al Hogar, buscamos nuestra esencia más íntima,
la más valiosa perla, que se encuentra oculta en nuestros Corazones”

 El GIRO es una experiencia de quietud a través del movimiento.
Orientado a conectar con nuestro Ser interior, es una práctica de escucha, abandono y confianza, que aporta calma, equilibrio y plenitud.
 Es una danza contemplativa, una meditación dinámica, en la que uno gira además de con su cuerpo, con el centro del Ser o Conciencia.

Los Giros Derviches cultivan el movimiento físico para abrir la puerta entre lo mecánico y lo Divino, utilizando la danza ritual y los ejercicios con movimientos controlados para promover  estados sutiles de conciencia.
La técnica para realizar el Giro, es realmente sencilla, quizá lo más complejo sea cómo abordar todo cuanto aflora en su proceso. Adentrarnos en su práctica es abandonarnos a un estado de apertura dónde abrazar todo cuanto acontezca.

Observar de manera directa y veloz, los miedos, las energías bloqueadas en ese momento, las emociones contenidas, y sumergirnos en nuestro mundo interno de forma sorprendente.
Además de ser meditativo por el estado de atención plena que requiere, al ser un movimiento repetitivo, permite hacer surco en nuestra conciencia y actuar como un mantra poderoso.
En el Giro, nos convertimos en canales de la Energía Universal, conectando a la Tierra a través de nuestros pies y piernas, y al Cielo con nuestros brazos que despliegan como alas y acarician el aire. El girador, se convierte en un catalizador, accede a las energías de Creación y Conciencia, alojando ésta información en el centro de su Corazón, y su Danza es Oración.

El Giro hay que experimentarlo, es muy difícil poner en palabras una experiencia tan personal y profunda. Pero no sólo por mi práctica personal, si no por tantas experiencias compartidas con mis alumnas, y tantos hombres y mujeres que se han sumergido en mis talleres de Giro Meditativo, puedo decir que el Giro siempre transforma.

En un primer momento, el Giro asusta, o nos sorprende afirmando que nunca seremos capaces de hacer algo así. Cuando observamos a los Derviches girar, podemos conectar rápidamente con ese estado de meditación profunda que ofrece el Giro, es belleza que aporta quietud en movimiento, y movimiento en quietud.
Experimentamos una llamada para adentrarnos en este camino danzado, esa llamada es el Anhelo…Anhelo por volver a la Unidad, por volver a los brazos del Amado, por volver a la Luz del Ser.
Tras la llamada, la experiencia del Giro es única y personal, hay personas que conectan rápidamente con el estado de calma, vacío y plenitud, mientras que otras necesitan pasar por procesos de limpieza y desbloqueo accediendo a procesos emocionales más profundos. Pero siempre es una práctica que aporta y moviliza desde la primera sesión.

Los sufíes describen el Corazón como el Espejo que los peregrinos pulen y limpian, con su aspiración y trabajo interior, hasta que no queda ninguna imperfección. Entonces, el espejo del Corazón puede reflejar la verdadera Luz del Amado.
Así el Giro, permite trabajar desde un cuerpo más luminoso, más equilibrado y armonioso, abrazando cualquier emoción que aparezca para ser transformada, en Amor.
El Giro nos recuerda nuestra verdadera Esencia, reconectando con la Respiración Natural y el Latido del Corazón. Apertura nuestro Corazón, derritiendo las corazas y máscaras que nublan la Luz del Ser. Es un medio de alcanzar el equilibrio y comprensión EGO-SER, poniéndonos al servicio de una presencia más poderosa que nosotros mismos, llámese Dios, Universo o Ser Superior.

Para iniciarse en la práctica del Giro no es necesario previa experiencia, está abierto a cualquier edad, condición física y personal.
El Giro es una herramienta de Vida, para cualquier buscador y practicante de la vía Espiritual.

 “El Giro es cómo el Amor,
Es un acto de entrega, abandono y confianza.
El camino del Corazón, es abrirnos al Amor.
Descorrer los velos que ocultan la verdadera luz del Ser.
Desvelarnos, Desnudarnos, Disolvernos…
Ser nada, dejar de hacer, para Ser. “


Lalita Devi