FELIZ NUEVO AÑO 2016! Comenzamos el nuevo año con alegría e ilusión por seguir compartiendo Danza y Vida con todos vosotros!
Abrimos NUEVOS GRUPOS de DANZA ORIENTAL para Principiantes. 

Horario: 
Lunes de 20.30 a 21.30h
Miércoles de 19.30 a 20.30h

Aportación: 
40€ / mes
15€ / clase suelta

Imparten:
Tessi Ladera ( Lunes)
Claudia Caldera ( Miércoles) 

Plazas limitadas!
Aprovecha esta oportunidad y comienza el año moviendo la cadera!

RESERVA Y MÁS INFORMACIÓN:
606 64 49 87
sarasvatidanza@gmail.com


BENEFICIOS DE LA DANZA ORIENTAL:

Tanto a nivel energético, como respecto al funcionamiento del sistema respiratorio, la danza oriental (también llamada danza del vientre) aporta beneficios similares al yoga o al tai-chi, ya que refuerza el sistema nervioso a través de la relajación, la concentración y el ejercicio físico, además de hacer un trabajo importante de concienciación corporal.
1- Refuerza la musculatura de todo el cuerpo, en especial de la zona abdominal y pélvica. Por tanto, en las clases de danza oriental se corrigen vicios posturales y se mejora la alineación del cuerpo. Se mejora la postura.
2- La danza oriental conecta a la mujer profundamente con su feminidad, ya que los órganos internos se estimulan a través de movimientos específicos de la región pélvica, los abdonimales y de la respiración. De esta manera ayuda al descubrimiento del placer de ser mujer. Todo el cuerpo trabaja: los glúteos, los muslos y el vientre se contraen, reforzando la musculatura y modelando las caderas y la cintura.
3- Refuerza la autoestima y la confianza en una misma. Ayuda a reencontrarse y sentirse a gusto con una misma. Permite desinhibirse y vencer barreras psicológicas y la timidez.
– Por supuesto, la práctica de la danza oriental trabaja también la coordinación corporal y la sincronización del movimiento con la música.
No existe edad, peso o medidas para iniciarse en este arte, el único requisito es ser mujer.
1- LAS CADERAS Y LA POSTURA
– Se trabaja mucho el equilibrio corporal y la postura a través del trabajo de la región pélvica y los abdominales.
-Mantiene y desarrolla una mayor flexibilidad articular y el fortalecimiento óseo. Evita la rigidez y retrasa el colapso final de las lumbares.
-Las caderas evocan a la vez a la pelvis, que sostiene la columna (su posición influye sobre las curvas de la columna), y los fémurs, los cuales, por su colocación, orientan a todo el miembro inferior de arriba a abajo.  Esta articulación es igualmente un cruce entre los miembros inferiores y el tronco. Su flexibilidad es indispensable para la soltura de estos, y su rigidez tendrá repercusiones en la columna, la rodilla y el pie. Esta rigidez, poco común en la infancia, llega a ser frecuente en la época adulta. Vale la pena, pues, prevenirla y mantener aquí la comodidad articular.
2- EL PLACER DE SER MUJER
– La danza del vientre se revela como una técnica de concienciación corporal que conecta con la memória ancestral de todas las mujeres. Con ella la mujer gana más confianza en ella misma, desbloquea la rigidez del cuerpo sometido a toda clase de malas posturas, represiones sociales y culturales, y pasa a expresarse con más autenticidad.
– Muchos ginecólogos recomiendan la danza del vientre por sus numerosos beneficios para la mujer y por la capacidad de trabajar los órganos internos femeninos.
– Al hacer circular mejor la sangre y estimular determinados músculos, puede disminuir los dolores de la menstruación, aplazar la llegada de la menopausia o aminorar sus transtornos fisiológicos y psicológicos. También puede facilitar el parto porque influye en las contracciones pélvicas y del útero.
3- FORTALECER LA AUTOESTIMA
– La danza del vientre es un trabajo corporal completo que ayuda a la mujer a descubrir su propio cuerpo y a valorarse. Funciona también como terapia mental, ya que al entrar en contacto con el propio cuerpo, a partir de las manifestaciones de expresión corporal, hay un desbloqueo psicológico, despertando el amor propio.
– Según algunos expertos, la danza del vientre puede diluir las corazas musculares preconizadas por Wilhem Reich, y que constituyen segmentos del cuerpo humano que concentran tensiones, emociones y sentimientos reprimidos que alteran la estructura y postura corporal. Al proporcionar el desbloqueo de estas corazas, la danza se refleja también en el comportamiento del individuo, que pasa a sentirse más libre y más feliz.
– La psicopedagoga Teichi León cree que la danza del vientre proporciona una liberación de hormonas, principalmente las suprarrenales (glándulas endocrinas situadas sobre los riñones) que, al entrar en la circulación sanguínea produce euforia y elimina o aminora las depresiones. Puntualiza: “por supuesto que esta danza no es ninguna panacea pero puede ayudar mucho al inculcar alegría en la practicante; produce relajación y desentumece el cuerpo. Algunos movimientos son capaces de liberar la agresividad femenina y canalizarla.”
(TEXTO del blog opaldance)